Historia de la raclette
La raclette es un plato tradicional originario de los Alpes suizos, particularmente del cantón del Valais. Su nombre proviene del verbo francés racler, que significa raspar.
En la Edad Media, los pastores calentaban una pieza de queso entero al fuego y luego raspaban la parte fundida sobre pan o patatas. Con el tiempo, el plato se volvió popular en Suiza, Francia y luego en gran parte de Europa como comida social para compartir, perfecta para el invierno.
Comentario
La raclette es más que un plato: es una experiencia colectiva. Alrededor de una mesa, cada persona derrite su porción de queso y la combina con patatas, encurtidos, embutidos o verduras. A diferencia de la fondue, donde se comparte una olla, aquí cada uno controla su plato. Es versátil, relajado y muy convivial.
Además, es una excusa perfecta para abrir un vino blanco seco (como un Fendant suizo o un Riesling).
Receta de raclette (al estilo tradicional)
Ingredientes (4 personas)
-
800 g de queso raclette en lonchas
-
1,2 kg de patatas pequeñas (tipo cocer)
-
200–300 g de charcutería: jamón, salchichón, prosciutto, panceta, etc.
-
Pepinillos y cebollitas encurtidas
-
Opcional: champiñones, pimientos, pan rústico, verduras asadas, etc.
Preparación
-
Cocer las patatas
-
Lávalas y cuécelas con piel en agua con sal hasta que estén tiernas.
-
-
Preparar los acompañamientos
-
Coloca en la mesa la charcutería, los encurtidos y cualquier verdura adicional.
-
-
Calentar el queso
-
Con un aparato de raclette moderno:
-
Coloca las lonchas en las bandejitas y derrítelas hasta que estén burbujeantes.
-
-
A la manera tradicional:
-
Calienta la media rueda de queso frente al fuego o bajo un grill y raspa la parte fundida.
-
-
-
Montar el plato
-
Sirve las patatas calientes.
-
Vierte el queso fundido por encima.
-
Añade embutidos, pepinillos y lo que prefieras.
-
Consejo
Si no tienes queso raclette, puedes sustituirlo por otros quesos que fundan bien, como emmental, gruyère o tomme.














