El poema «Tristes guerras» de Miguel Hernández es una de las declaraciones antibelicistas más desnudas, directas y conmovedoras de la literatura española. Escrito desde el dolor de la Guerra Civil Española (1936-1939) e integrado en su obra póstuma [Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941)](0.5.15, 0.5.40), el texto se reduce a lo esencial para lanzar un grito rotundo contra la violencia y un canto absoluto al amor.
